El musical llega al Teatro Calderón el 18 de septiembre con una nueva producción de LETSGO y beon.Entertainment dirigida por Federico Bellone, que apuesta por una mansión a escala real, una puesta en escena espectacular y una mirada irónica al propio género musical.

La mansión de los Addams vuelve a abrir sus puertas, y esta vez lo hace en Madrid. ‘La Familia Addams’ estrenará nueva producción el próximo 18 de septiembre en el Teatro Calderón, con un reparto encabezado por Natalia Millán como Morticia, Javier Navares como Gómez y Cristina Picos como Miércoles.
La presentación oficial del elenco ha tenido algo de ceremonia fúnebre, aunque tratándose de los Addams no podía ser de otra manera. Morticia, interpretada por Natalia Millán, ha ido abriendo unos ataúdes de los que han ido apareciendo los principales personajes del musical, acompañada por Lurch, encarnado por Javier Canales. El particular despertar de la familia terminó con Cristina Picos interpretando en directo ‘Pulled’, uno de los grandes temas del espectáculo.
La nueva producción está dirigida por Federico Bellone, responsable de montajes como Houdini, el musical y El fantasma de la Ópera, y cuenta con Sebas Prada como director asociado, María José Santos de Dios en la dirección vocal y Marta Melchiore como coreógrafa y dance captain.
Natalia Millán será Morticia
El centro de esta peculiar familia estará formado por Natalia Millán (Morticia), Javier Navares (Gómez) y Cristina Picos (Miércoles). A ellos se suman Javier Blázquez, Darío Moncloa y Nacho Aguado, que se alternarán como Pugsley.
El resto de la familia estará interpretado por Omar Calicchio como Tío Fétido, Amparo Saizar como la Abuela y Javier Canales como Lurch, además de la imprescindible Cosa, esa mano viviente que en la mansión Addams parece tener tanta personalidad como cualquiera de sus habitantes.
Pero esta vez los Addams tendrán que enfrentarse a una amenaza bastante más inquietante que cualquier criatura sobrenatural: los Beineke.
La familia aparentemente normal está formada por Pepa Lucas como Alicia Beineke, Javier Enguix como Mal Beineke y Juan Antonio Plaza como Lucas Beineke, el joven que se ha enamorado de Miércoles.
Miércoles se enamora y la mansión entra en crisis
La historia parte de una de las situaciones más incómodas que podía imaginarse en la familia Addams: Miércoles está enamorada de un chico normal.
El problema no es únicamente que Lucas sea diferente. Es que Miércoles decide ocultar la relación a sus padres y, finalmente, la familia Beineke acaba invitada a cenar en la mansión.
A partir de ahí, lo que debería ser una cena familiar se convierte en una colisión entre dos universos completamente opuestos.
La normalidad, en este caso, resulta mucho más peligrosa que la oscuridad.
Y ahí se encuentra buena parte del atractivo de esta historia. Bajo el humor negro, los personajes extravagantes y las situaciones disparatadas aparece un conflicto mucho más reconocible: qué ocurre cuando un hijo crece, se enamora y empieza a construir una vida que no encaja exactamente con las expectativas de su familia.
Una mansión que también es protagonista
Uno de los grandes reclamos de esta nueva producción estará en su apartado escénico. Federico Bellone ha planteado una puesta en escena especialmente ambiciosa, hasta el punto de definir el proyecto como más complicado que El fantasma de la Ópera.
La mansión de los Addams estará construida a escala real y no será un decorado estático. La casa avanzará, girará sobre sí misma y permitirá descubrir sus diferentes estancias de maneras inesperadas.
La función comenzará además con una apertura pensada para sorprender al público: seis telones se abrirán en cascada, evocando una cabecera animada y estableciendo desde el primer instante el tono lúdico y espectacular del montaje.
La intención es que la propia casa forme parte de la acción. En una historia en la que la mansión es casi un miembro más de la familia, tiene bastante sentido que deje de ser simplemente un escenario.
El musical también se ríe de sí mismo
La nueva propuesta no se limita a trasladar a escena el universo creado por Charles Addams. Uno de sus elementos más interesantes estará en el juego con los propios códigos del teatro musical.
La partitura de Andrew Lippa, con libreto de Marshall Brickman y Rick Elice, incorpora referencias y guiños orquestales a grandes clásicos del género. Un recurso que permite que el espectáculo funcione simultáneamente como musical y como comentario humorístico sobre los musicales.
La exageración forma parte del juego: emociones desbordadas, canciones grandilocuentes, efectos especiales, ilusiones y una escenografía deliberadamente excesiva.
Todo ello desde una mirada que entiende perfectamente las reglas del género para poder retorcerlas después.
Casi un siglo de los Addams
La Familia Addams lleva décadas instalada en el imaginario popular. Charles Addams comenzó a publicar sus caricaturas en The New Yorker a finales de los años treinta, y en 1964 los personajes dieron el salto a la televisión con una serie que terminó de convertirlos en iconos de la cultura popular.
Después llegarían las películas, el musical de Broadway y nuevas aproximaciones al universo Addams, incluida Wednesday, la serie de Netflix.
El musical comenzó su trayectoria escénica en Chicago en 2009 antes de llegar a Broadway en 2010, y desde entonces ha recorrido numerosos escenarios internacionales.
Ahora vuelve a Madrid con una producción que pretende mantener intacta la esencia de la familia más extrañamente encantadora de la cultura popular, pero ampliando el espectáculo desde la puesta en escena y jugando todavía más con la propia naturaleza del musical. Consulta toda la información y entradas aquí.
Mucho más que humor negro
Puede que los Addams vivan rodeados de cementerios, guillotinas, monstruos y humor macabro, pero el éxito de su historia siempre ha estado en otro lugar. Son una familia. Una familia peculiar, extravagante y felizmente alejada de cualquier idea convencional de normalidad, pero una familia al fin y al cabo.
Y esa es también la razón por la que la historia de Miércoles enamorada continúa funcionando. Su conflicto no necesita monstruos: basta con una hija que descubre el amor y unos padres que tienen que aceptar que ya no pueden decidirlo todo por ella.
La nueva ‘La Familia Addams’ llega así a Madrid con una combinación bastante prometedora: grandes nombres del teatro musical, una escenografía que quiere convertirse en espectáculo por sí misma, humor negro, música, parodia y una historia que, debajo de toda su extravagancia, habla de algo sorprendentemente cotidiano. Porque quizá la familia más rara de todas tenga, en el fondo, los problemas más normales.
