Jaime Lorente da el salto a la dirección con ‘El mal hijo’: una película que encuentra la verdad en lo cotidiano

Jaime Lorente da el salto a la dirección con ‘El mal hijo’: una película que encuentra la verdad en lo cotidiano

Jaime Lorente cambia el lugar que ocupa frente a la cámara para ponerse detrás de ella. El actor debuta en el largometraje como director con ‘El mal hijo’, una historia familiar protagonizada por un niño de once años que, después de la desaparición de su padre, termina viviendo con una abuela a la que apenas conoce. Ahora, la película presenta su primer tráiler y deja ver una propuesta que parece interesada en mirar de cerca las heridas familiares, pero también en algo menos fácil de explicar: la sensación de reconocer un lugar, una casa, una familia o incluso un objeto que podría haber estado en nuestra propia infancia.

El avance tiene algo especialmente atractivo en su manera de observar lo cotidiano. No necesita convertir cada plano en una gran declaración para transmitir que detrás de esa historia hay años de silencios, vínculos rotos y cosas que nunca llegaron a decirse. Hay una fotografía de tonos cálidos, espacios rurales y habitaciones que parecen guardar memoria, y una puesta en escena que encuentra belleza en aquello que normalmente pasa desapercibido.

Una España que reconocemos antes de saber por qué

Quizá una de las mayores virtudes que deja entrever el tráiler sea precisamente esa capacidad para construir una España reconocible sin necesidad de subrayarla. No hablamos solo de paisajes o de localizaciones, sino de una colección de pequeños detalles que pertenecen a nuestra memoria colectiva: las casas de los abuelos, los muebles que llevan décadas en el mismo sitio, el bocadillo de chorizo, una cocina demasiado familiar, una mesa preparada de una determinada manera o esa vajilla de Duralex que parece haber sobrevivido a varias generaciones.

Es ahí donde El mal hijo puede encontrar una identidad visual especialmente interesante. La película no parece querer construir una España de postal, sino una España vivida. Una España de casas que han visto demasiadas cosas, de objetos que pasan de padres a hijos y de familias que aprenden a convivir con aquello que no saben cómo nombrar. El resultado tiene una textura doméstica y cercana que hace que algunas imágenes parezcan pertenecer a un recuerdo que no es exactamente nuestro, pero que reconocemos igualmente.

Y esa es una de las cosas que más me gustan del tráiler: la película parece hablar de una familia concreta mientras visualmente consigue evocar muchas otras. Hay algo casi arqueológico en esos interiores y en esos objetos, como si cada habitación tuviera una pequeña historia familiar escondida.

Delante de la cámara a detrás de ella

Para Jaime Lorente, El mal hijo supone un cambio importante de posición dentro de la industria. Conocido internacionalmente por trabajos como La casa de papel o Élite, el actor se coloca ahora detrás de la cámara para dirigir su primer largometraje. La película está escrita por el propio Lorente junto a Salvador S. Molina y adapta la novela homónima de este último.

El proyecto, además, no parece plantearse como un simple ejercicio de cambio de oficio. La historia gira alrededor de Rubén, un niño que pierde de golpe la estructura familiar que conocía y tiene que empezar a convivir con una abuela prácticamente desconocida. A partir de esa relación, la película aborda cómo determinadas heridas pueden atravesar generaciones y cómo los hijos terminan recibiendo problemas que comenzaron mucho antes de que ellos llegaran.

La dirección de Lorente parece apostar por una mirada contenida, dejando que sean los rostros, los espacios y las relaciones entre los personajes los que vayan construyendo el conflicto. El tráiler no parece tener prisa por explicar todas sus cartas, y eso puede ser una buena noticia para una película que parte de un material tan íntimo.

Susi Sánchez y Abel de la Fuente, en el centro de la historia

El reparto está encabezado por Susi Sánchez, Miguel Ángel Puro, Hugo Arbués, Óscar de la Fuente y Abel de la Fuente, que interpreta a Rubén en su etapa infantil. Sánchez ocupa un lugar especialmente importante dentro de la historia al dar vida a esa abuela con la que el protagonista tendrá que aprender a convivir.

En el tráiler, esa relación entre generaciones parece ser uno de los grandes motores emocionales. No se trata únicamente de una abuela y un nieto obligados a compartir techo, sino de dos personas que llegan a esa convivencia cargando con sus propias heridas. El niño intenta entender qué ha ocurrido a su alrededor mientras la mujer pertenece a una generación que parece haber aprendido a sobrevivir guardándose muchas cosas.

Ahí aparece uno de los temas que pueden convertir a El mal hijo en una película especialmente cercana: la familia como lugar de protección y, al mismo tiempo, como espacio donde también se heredan los problemas. El proyecto parte de una situación concreta, pero el conflicto que plantea tiene una dimensión mucho más reconocible.

Un debut que llegará primero a San Sebastián

La primera gran parada de El mal hijo será el Festival de San Sebastián, donde la película inaugurará la sección New Directors, dedicada a primeras y segundas películas. El estreno en el certamen tendrá lugar el 18 de septiembre, antes de que la cinta llegue a los cines españoles el 16 de octubre.

El contexto resulta especialmente apropiado para una primera película. Lorente llega a San Sebastián no solo con una historia que dirigir, sino con la oportunidad de presentar una mirada propia detrás de la cámara. Y eso es precisamente lo que habrá que descubrir cuando la película pueda verse completa: si esa sensibilidad que deja entrever el tráiler se mantiene durante todo el metraje y hasta qué punto el director consigue convertir una historia familiar en una experiencia cinematográfica personal.

De momento, el adelanto deja una impresión bastante clara. Hay verdad en sus personajes, belleza en su fotografía y una España reconocible en cada rincón, pero sin necesidad de convertir esa identidad en un discurso. Está en las paredes, en la luz, en los objetos y en la manera de habitar una casa.

El mal hijo llegará a los cines el 16 de octubre después de su paso por San Sebastián. Será entonces cuando podamos comprobar si el debut de Lorente consigue convertir todas esas sensaciones que ahora adelanta el tráiler en una película completa.

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