
Javier Giner da el salto al largometraje con ‘Esta soledad’, una película que se adentra en las grietas emocionales de una generación marcada por la precariedad, las relaciones que se rompen y la sensación de llegar tarde a una vida que nunca termina de arrancar. Después del reconocimiento de la serie Yo, adicto, el director presenta su primera película, que tendrá su estreno en la sección New Directors del Festival de San Sebastián antes de llegar a los cines el próximo 30 de octubre de 2026 de la mano de Filmax.
Dos personas intentando recomponerse
La película sigue a Leo y Lorea, una pareja que después de cinco años ha terminado su relación, aunque el afecto entre ambos todavía no parece completamente extinguido. Leo vive condicionado por la enfermedad de su padre y por una responsabilidad familiar que se mezcla con una creciente desconexión emocional. Lorea, por su parte, trata de salir adelante entre trabajos precarios y problemas personales, mientras intenta encontrar un lugar desde el que volver a empezar.
Ese punto de partida permite a Giner construir un relato que no presenta la ruptura como un acontecimiento aislado, sino como la consecuencia de todo aquello que sus protagonistas arrastran. La precariedad económica, las expectativas profesionales, las heridas familiares y la dificultad para imaginar un futuro estable forman parte del mismo paisaje. ‘Esta soledad’ se sitúa precisamente en ese territorio incómodo en el que hacerse adulto no significa necesariamente haber encontrado respuestas.
Javier Giner y Oriol Pla vuelven a encontrarse
Uno de los atractivos del proyecto está también en el reencuentro entre Javier Giner y Oriol Pla, que ya trabajaron juntos en Yo, adicto. La serie supuso uno de los proyectos más destacados de la trayectoria de ambos y ahora su colaboración continúa en el primer largometraje dirigido por Giner. Pla llega además a ‘Esta soledad’ después de haber recibido el Emmy Internacional al Mejor Actor por su interpretación en Yo, adicto, un reconocimiento que consolidó su presencia internacional y puso el foco en uno de los intérpretes más singulares del cine y la televisión española.
En esta ocasión, Pla se pone en la piel de Leo, un personaje atravesado por la responsabilidad familiar, el agotamiento y una dificultad cada vez mayor para conectar con aquello que le rodea. A su lado está Marina Salas, que interpreta a Lorea, mientras que Gemma Martínez y Kai Etxaniz completan el reparto. El regreso de Giner y Pla permite, además, seguir la evolución de una colaboración que ya había encontrado en Yo, adicto un terreno especialmente ligado a la intimidad y los conflictos personales.
Bilbao como paisaje emocional
La ciudad tiene además un papel relevante en la película. Bilbao aparece atravesada por heridas urbanas, familiares y personales, un escenario que acompaña el estado de ánimo de Leo y Lorea y que permite que la historia tenga una dimensión que va más allá de su relación sentimental. Giner plantea así una película íntima, pero conectada con un contexto social reconocible, donde los personajes intentan avanzar mientras todo a su alrededor parece moverse con demasiada rapidez.
El propio director ha definido la película como una historia sobre el vacío existencial, los vínculos frágiles y la dificultad de sostenerse cuando el entorno se tambalea. En ese sentido, el título adquiere un peso especial: la soledad de ‘Esta soledad’ no parece depender únicamente de estar acompañado o no, sino de la distancia que puede existir entre lo que una persona necesita y aquello que realmente consigue expresar o compartir.
Primer largometraje de Javier Giner
Con ‘Esta soledad’, Javier Giner amplía su trayectoria tras Yo, adicto y se estrena en el formato de largometraje con una historia que conecta lo personal con una realidad generacional. El director firma el guion junto a Luisa Matienzo, mientras que la producción corre a cargo de Fuga de Cuerpos A.I.E., Balance Media Entertainment, La Embajada TV y Basajaun Filmak, con la colaboración de Filmax y la participación de Filmin y RTVE.
Su paso por New Directors del Festival de San Sebastián marcará la primera parada de una película que después continuará su recorrido en salas españolas. El 30 de octubre llegará a los cines una historia sobre dos personas que intentan reconstruirse después de una ruptura, pero también sobre todo aquello que puede quedar suspendido cuando los planes de futuro dejan de encajar con la realidad.
